domingo, 15 de diciembre de 2024

Los colores y aromas del silencio de la musicag

"El tren de la ilusión" hará un viaje de recuerdos, con "los
colores y aromas del silencio de la música", y rememorará
sus escenarios con sus encuentros y despedidas en su viaje

"Después del silencio, lo que más se acerca a expresar lo inexpresable es la música”, dijo Aldous Huxley.

Sin embargo, contiuaba yo mismo, El silencio, cuando forma parte del universo de la música, en el decrescendo de un pasaje, a veces de un desvanecimiento, puede describir mucho más de lo que lo expresa una partitura completa.

A quienes siguieron mi álbum literario musical, el que llevaba ese mismo título de portada, y al que dediqué casi 20 años de inspiración y de trabajo. Un álbum que terminé en diciembre de 2022, ya hace dos años.

Dedicado a ellos, pues conocieron mi pasión por la "música intimista", la más honda y recóndita, y quizá en algún momento la compartieron en las publicaciones que hice en mi viejo blog o en mi columna musical de Facebook y Youtube. 

Un día, yo mismo descubrí que había silencios en colores
y aromas en "la música más hermosa del mundo". Quizá
la musa de mi inspiración interpretaba ese silencio y me
hacía llegar su escenario y el guión de su libreto.

"La música más hermosa del mundo"  fue una obra muy meditada, que cerré con el capítulo 18 y que titulé "Si no puedes hacer realidad tu sueño, ponle música y dibújalo con los colores de la locura sobre el lienzo de los escenarios de tu imaginación". En esa obra, aproveché para despedirme de mis personajes, quizá también de mis queridos "fantasmas", tal vez aquellos que reflejaban el destello de quienes parecían haber sido personajes reales y que se entrelazaban en mis relatos, incluso se confundían, con los de la ficción..

Pero "la música más hermosa del mundo" no fue solo una colección de una música instrumental, sinfónica o de cámara. Ni fue siempre una música de cine, basada en la banda sonora que yo iba seleccionando según requería la inspiración de mis guiones y libretos. Pues también elegí otras obras musicales que, sin pertenecer al cine, me provocaban o me hacían llegar el mensaje de esa inspiración que recreaba en mis relatos.

Hay un decrescendo en la música
con el que, tras su silencio, encubre
un mensaje capaz de hacer recrear
la ilusión de un escenario para
quien la escucha, no solo el autor,
sino quien escucha el
pasaje musical  

Lo cierto es que toda esa "hermosa música" también se concibió con "silencios" sugerentes y pletóricos de mensajes. Unas veces era como un silencio que separaba las escenas y pasajes musicales de mi obra, para diferenciar la perspectiva temática; pero otras, en ocasiones, había un silencio imperceptible para quien escuchaba la música sin conocer el argumento que ésta describía, aunque para otros tuviera un contenido más expresivo. Y es que "el silencio" que se intuía, como intercalando algunos desvanecimientos o decrecendos musicales de este álbum, quizá se percibía como una melodía muda que encubría un mensaje oculto que no se podía escribir, o quizá un "silencio" que reclamaba de mi propio olvido el recuerdo de mis viejos escenarios.

Y fue la fuerza evocadora de ese "silencio", lo que  asaltó y perturbó mi quietud y calma, y me invitó a describir qué guión había tras él, detrás de su mudo mensaje. Fue "el silencio de la música" que yo reuní y atesoré en esos 20 años. La nostalgia y el prodigio del universo de mis sueños se hicieron cómplices para que decidiera recrear un nuevo espacio musical pletórico de esos "silencios" que así yo los llamé, pero envueltos con la magia de los "colores y aromas de la música".

Hace un año comencé la búsqueda de toda esa música con el fin de elegir los temas que completaría este playlist. Y así, cuando los tuve, los reuní y ordené en un álbum que titulé precisamente "Los colores y aromas del silencio de la música". Quizá, ahora tendría que darle más significado a esos silencios, incluso a los aromas, y encontrar y describir su mensaje. Pero sería difícil y no parece que yo desee descubrirlo, más allá de lo que ya he escrito, o pienso escribir. Es posible que prefiera darles "color y aroma" a algunos temas musicales, a los que dibujan y perfuman la ficción. Y quizá queden ocultos, tras su propio silencio, la mayoría del resto de esos temas. O puede que no; puede que en mi última revisión, una vez reordenada toda esa música, me venga a descubrir lo que no debería revelar. En todo caso serán mis 'licencias de autor" las que me lo permitan, y por eso quizá lo haga.

La música está repleta de matices sonoros y sugerentes silencios

Precisamente,  para ilustrar el mágico universo de este "silencio de la música", he iniciado y finalizado este álbum con dos partituras de una misma banda sonora, aparte del tema de introducción y de los "encores" y "bises" del epílogo del "viaje musical". La composición en esos dos temas está repleta de matices y de sugerentes silencios. La banda sonora está compuesta por la británica Rachel Portman, una de las más prestigiosas autoras de la música del cine actual. De hecho, Portman ganó el Óscar a la mejor banda sonora en 1996.

Es evidente, antes de seguir refiriéndome a la realidad perceptiva de “el silencio de la música”, que no todo melómano cree, entiende o percibe ese estado expresivo e "impresivo" de la música. Es más, algunos puristas de la llamada “música culta”, que se precian incluso de “académicos”, necios de esa cultura melómana, no ven en los silencios de la música más allá de la ausencia de sonidos para separar las partes de una composición, cuando a veces, en el transcurso de una obra, el autor crea un decrescendo significativo en su composición para abrir la puerta de la inspiración de quien la escucha. De todas formas, quede claro que esto no deja de ser una opinión personal, o mi propio parecer en relación con el mágico universo de la música.

En cuanto al contenido musical de esta obra, el álbum incluye más de 100 temas que representan ese mismo número de marcos escénico, en los que, si nos dejamos llevar por su mensaje musical, podríamos percibir los pasajes de un viaje fantástico y en el que contemplaríamos destellos nostálgicos de “colores y aromas” de recuerdos del pasado.

Quizá, por eso me dejé atrapar por la fantasía de ese tren de la ilusión, el que nos lleva viajando vestidos de soñadores, parando en distintas estaciones, para así celebrar encuentros y asistir a despedidas con el destino. Pues así el autor, yo mismo, como decía, es quien celebra cada pasaje del viaje con un tema musical para cada una de esas secuencia y con las que se describe el escenario e incluso el sentimiento de las escenas que se evocan. Y ciertamente, es la escenografía de los momentos y etapas del pasado del autor, por una parte y en sus diferentes espacios temporales, los que se suceden representados por su mensaje musical; así como  también, por otra parte, las escenas de los personajes de ficción que forman parte de la temática semi-encubierta del relato y guión musical, incluida también la complicidad personificada por mi mismo como autor, y con el nombre ficticio de "Luc".

La fantasía que vemos en nuestra escenografía imaginativa, a veces, está
inspirada en los colores y aromas del silencio de la música.
Por tanto y según lo veo o lo percibo, "La música está llena de silencios. "Silencios pintados con los colores de la nostalgia y envueltos con los aromas de la ilusión. Hay silencios que describen escenas que vemos en nuestro universo de los sueños. Y hay silencios que ponen la música para recrear momentos del pasado en nuestra imaginación".

Así pues, aunque sea redundando en mis consideraciones íntimas y personales, resumo: Hay silencios que nos transmiten el mensaje desde los recuerdos perdidos. Y no tiene porqué ser la ausencia de las notas y acordes de la melodía, lo que nos pueda transmitir el silencio de la música, sino una parte de esa música que parece desvanecerse según la escuchamos, como si pareciera encubrirse, como para hacernos llegar un mensaje más cercano hasta nosotros, más que aquel que quiso expresar el autor de la composición.

El "tren de la ilusión", con el mágico vapor de su locomotora,
nos traslada en su viaje a encuentros y despedidas del pasado,
hasta llevarnos al mejor y feliz destino.

Finalmente, y volviendo a esa analogía del "tren de la ilusión" y "el viaje de la vida", como metáfora, yo creo que "la vida esta llena, además de felices encuentros, de despedidas de momentos e ilusiones, de gozos y pasiones, y que el adiós nos acompaña en el recuerdo y en la nostalgia de las escenas que guardamos en el universo de nuestra ensoñación".

Y añadir que éste es ese álbum, envuelto con "El aroma del silencio y el color de la nostalgia", viajando en un mágico tren musical con 80 pasajes escénicos, más otros 30 que concluyen el viaje, y en los que la música, además de la textura sugerente de sus silencios, consigue celebrar todo un tour fantástico. Es el álbum titulado "Los colores y aromas del silencio de la música". Una galería  emotiva de pinturas de luz y sonido, con un punto de énfasis en el contexto del conjunto literario musical que le convierte a veces en un escenario de fantasía. Porque, de alguna forma, parte de su relato está en clave de cuento, pues tanto los personajes, como los lugares en que se mueven, forman parte de una ficción, y como también, otra parte de esa narración tiene mucho de leyenda, pues basada en personajes reales, lugares precisos y hechos acaecidos, por motivos nostálgicos y afectivos, todo el escenario queda magnificado por la admiración y fantasia de la intención narrativa en el relato. 

La música se viste de fragancias y colores en cada escena musical

De los 82 temas, además de esos otros 33 "bonus" o "bises" del epílogo, los que también he incorporado al final en este playlist recopilatorio, dividido éste en cuatro partes, según el espacio temporal en el que me inspiraron los temas musicales, primavera, verano, otoño e invierno, describiré el color y aroma de su silencio musical, además de su matiz emotivo, aunque no lo haga en todos los temas que incluye el álbum. En principio, había decidido en una primera edición, hacer sólo referencia a los títulos. Sin embargo, y al haber retrasado tal publicación, la evocación de recuerdos que me inspiraba parte de la música, me ha llevado a describir, junto a las referencias temáticas, algunos significados autobiográficos, como autor de la obra, y ello sin ocultar ni siquiera muchos de los nombres de los personajes reales que yo mismo conocí. Eso sí, sin olvidar que los personajes protagonistas del álbum literario-musical, son los que aparecen en su temática dentro de la ficción; Anette, Sophie y Luc. Personajes que se entrelazan en ocasiones con la realidad, con los que a veces "hablo", y cuya revelación se hace en base al inexcusable principio de "licencias de autor". Por ello, no hay que olvidar la perspectiva contextual de un relato que se mueve entre lo real, la leyenda y el cuento.

"Esto sucedió... alguna vez"... en la ficción, o quizá en los
 secretos de la realidad de una mágica dimensiòn.

Y ya, para iniciar la tournée musical, a continuación, por orden de la ruta del "viaje", se citarán los temas musicales, la referencia de su autoría e interpretación, así como la descripción, más o menos detallada de su mensaje o de su inspiración. Eso sí, con la introducción de un preámbulo musical que hace referencia precisamente a un libro de cuentos; a la leyenda o al cuento de una princesa: "La princesa prometida".

INTRODUCCIÓN. "Once upon a time / Storybook  Love", de Mark Knopfler y su BSO de "The Princess Bride". Se dice que "el cuento es una narración maravillosa y novelesca,  sin localizar el lugar de la acción ni individualizar los personajes". El libreto de este "álbum" tiene parte de esos elementos, en cuanto se refiere al relato de unos personajes de ficción. Sin embargos, estos personajes "parecen" extraídos de una realidad cercana al autor  y se mueven en unos espacios  a veces determinados y conocidos por él. Aquel "Érase una vez..." describe y sitúa un personaje inventado en un tiempo y lugar. Pero en ocasiones, el personaje es real y ya no está en el marco de la ficción, sino que se muestra en un contexto de leyenda. Así pues,  en una parte del relato estaríamos describiendo a una dama que se convierte en heroína, en este caso, en una "princesa". Aunque, no lo olvidemos, a veces no es solo una dama, sino dos  Y la música describe precisamente la historia de una "princesa prometida", pero prometidas  a sus sueños.  Quizá, por ello elegí este título musical: "Esto sucedió... alguna vez".

"El tren de la ilusión" celebra su viaje nostálco y mágic
 de despedidas y encuentros
"EL VIAJE EN EL TREN DE LA ILUSIÓN". ("Volumen 19" de "La música más hermosa del mundo")

"One Day Main Title", de Rachel Portman, de la BSO de la película "One Day" ("Siempre el mismo día"). Es la música que anuncia la partida de "el tren de la ilusión". El tren comienza su viaje, en un recorrido de lugares y momentos próximos al autor, y que podrían ser los de quienquiera que escuche esta recopilación musical. No hay un único momento, ni un espacio temporal determinado en ese viaje, aunque éste podría ser "siempre, el mismo día", como   así se titula este tema. Y así comienza un viaje de recuerdos de escenarios del pasado, por una parte,  y de ilusiones enmarcadas en una prodigiosa ficcion.

Una nostálgica escenografía del pasado, en la que la fantasía
de la imaginación de Pepe Luis y Ángel Mari recrean la magia
de las aventuras de "sakkareños" y "santiaras"

"George Valentin - The Artist", de Ludovic Bource e interpretado por la "Cantovano and his Orchestra", es el tema de títulos del film "The Artist", un guiño del cine mudo en su declive nostálgico ante el avance sonoro que lo transformaría, y cuya música me sugiere, aquí en el inicio de este "tour", la galería escénica de vivencias tan lejanas como las escenografías infantiles que compartí con mi hermano Pepe Luis. Nuestras aventuras en aquel país de los "sakkareños" y "santiaras", y animado por personajes como Eusebio, "Antonio el de la Caseta" y el "Americano", Albert y Penny. Una música que recuerda también aquellas andanzas de "cine mudo" por el "Paseo alto", la  "bandeja" y la gaseosa "La Polar" en "La sartén". Sin olvidar el kiosco de "La Gabina" y el comercio de "Telesforo", o las andanzas con el biscuter que hizo, con un cajón y cuatro ruedas "Juan Chino Mandarín" en la carpintería del abuelo Benjamín y la de "Enciende la vela, que me cago" en casa de la abuela Felisa.

"La dance de matelots", también de la "Cantovano and his Orchestra", una estampa musical que recrea aquella remota escena en la que Pepe Luis y Ángel Mari, es decir, yo mismo, escuchábamos a "paire" su "¿Vais bien?", cuando íbamos montados en el "17" o el "23", éste, el Leyland que conducía Claudio, de los autobuses de Mirat, el que nos traian a Coria. Y añadir también un sinfin de semblanzas familiares de la infancia, en las que aparece, ya y más tarde, nuestra hermana Mari Loli. Sin olvidar, en el marco de los viejos y entrañables escenarios de casa de"El rollo",  a la abuela Maurilia y a la tía Carichi. (La foto insertada describe uno de los viejos entornos familiares del autor). Semblanzas que, sin duda, tendrán en su recuerdo cualquiera de los lectores que visiten esta publicación o lean la obra. Todos tenemos nuestros recuerdos del pasado de niños y la intimidad de su nostalgia. (La imagen es otra de las escenas de mi nostálgico pasado, con Juani, mis padres y hermanos)

La La vieja locomotora se puso en marcha.... Aún debía recorrer un 
largo viaje. Quedaban encuentros y despedidas

"Waltz Ballad", del álbum "Massugumusic". Y ahora ya si. Pues "el tren" se pone en marcha. Una antigua locomotora de vapor hace sonar una balada en clave de vals, como el silbato de salida. El tren va cargado de esperanzas e ilusiones. Y va repleto de escenas en su "visor de antigüedades". Mi época en el Colegio "San Antonio, mis compañeros y amigos Pedro Cordero, Paco Moreno Bejarano, Luis García Burgos, Jesús Asunción, que aquí debe debe seguir, en mi grupo de "red social FB". Y sin olvidar a Pili Silva, mi primer "amor platónico". ¿Qué fue de ella?.

Paris in Spring”, De "Traban33" y su álbum "Alles Gut". La música es un guiño a un "París en primavera", que será escenario en las próximas paradas del "tren de la ilusión" y en el que se describirán "los colores y aromas" de encuentros y despedidas que van a protagonizar en numerosas ocasiones los personajes de ficción de este relato musical, Sophie, Luc y Anette, ésta, a quien conoceremos más adelante como "la dama de La Seine". Los tres coincidirán, de una forma o de otra, y en la magia parisina que envolverá el  mensaje de su música, desde su perfil de "una ilusión", "un sueño" y "una fantasía", respectivamente, en cada uno de ellos.

En mi viaje, recuerdos de viejas estancias y momento, desde
ese más lejano, en Cáceres, a Barcelona y Hervás.
Spring in Barcelona”, de Ian Post, del álbum “Made in Europa”. Pero no serán solo los personajes de ficción quienes darán vida a este álbum de "colores y aromas en el silencio de la música". Ahora son algunos de los personajes reales que formaron parte de este fantástico viaje, pues éste será otro de los primeros. "El tren de la ilusión" se detiene en este tema para encontrarse, aunque también para despedirse, con Ana López Vázquez, precisamente en una "primavera en Barcelona" y en un escenario intemporal en la sucesión del transcurso de este prodigioso "viaje". Un personaje que se perdió en el paso del tiempo. 

Passacaglia, de Roman Nafel. Los recuerdos se mantienen desde la evocación de escenarios que recorre el tren de la ilusión en una lejana época en la ciudad condal. Toda una vorágine de aconteceres felices, unos, y de traumáticos en la salud visual del autor, otros; y los cuales estuvieron acompañados en ese lugar por entrañables personajes reales, como fueron, además de mi eterna "Lady Jane", el tío Nicolás y la tía Rosario. Sin olvidar a Rosa y Manolo, desde unos viejos escenarios, alla en un verano en Italia.

Fantasías pictóricas de Venecia, Florencia, Viena y Praga.

Asia”, de Soñane Pamartr y su álbum "Letter". Una parada para rememorar escenas exóticas al cobijo del silencio de esta música. Las notas melódicas del piano sugieren lejanos recuerdos. Las paradisíacas islas Mallorca y Canarias, y aquel viaje del 82 por Munich, Insbruck, Salzburgo, Florencia, Viena, Budapest, Praga, Venecia, Roma, entre otros muchos lugares  

"Bella Toscana", de Wayne Jones y Amy Hayasjhi y su álbum "Afternoon in Tuscany". Un tema que describe los escenarios que viví entonces, en aquellos lejanos años, en Florencia y la Toscana con Juani, Rosa y Manolo. Una música que me lleva a la fantasía de que ese magico tren me lleve algún día, de nuevo a "La bella Toscana".

Sophie, en su danza de "Las soñadoras" se
desvanece de la realidad, sumida en su universo.

Waltz for Dreamer, de Soren Bebe, del álbum “Música para ballet". "El tren de la ilusión" atraviesa ya el país de la fantasía y se detiene en un lugar envuelto en colores y aromas de ensueños. Cuando el tren para en la estación hay una bella dama con la apariencia de un hada bailando un vals. Es Sophie, absorta en una danza de ballet. Es "El vals de las soñadoras", el que ella parece improvisar sin advertir que nadie pueda verla, porque se ha cobijado en su universo secreto, absorta y ensimismada, quiza se ha perdido en su dimensión de los sueños.

"Los 5 del tren", a punto de partir en nuestro viaje

Vals del Recuerdo, de Marcelo Podmoguinya. Describe los silencios de lejanos recuerdos, sus colores y aromas de tiempos en un lugar llamado Hervás. El milagro del flashback me trae la escena de una vieja locomotora de vapor que me lleva lejos, en su plataforma delantera, a mi y a otros personajes reales de aquel momento y en aquel ya olvidado paraje. "Los 5 del tren", así nos llamábamos y éramos Martín, yo, Garrido, Santolino y Enrique. Y se produjo esta escena:
     -¿A dónde vamos, jefe? - me preguntó Garrido, antes de inciar el viaje. - A "La isla de los sueños", ese es nuestro destino, - le respondí, levantando un brazo en señal de partida. Y la locomotora dio un silbido y comenzó a moverse. 
     Incluso me viene el recuerdo de una escena de aquel remoto amigo, Adolfo, a quien imagino cantando "aquella canción" mientras yo le acompañaba a la guitarra. Fue otro de esos personajes de mi vida real que lamenté no haber podido saber nunca más de él. 

"La dama del Sena", Anette, se apresura a llegar a su encuentro.

'Valse de la Rose”, de “Les petits Parisians”. De vuelta a la ficción, el viaje vuelve a detenerse en la magia parisina. Una dama muy encopetada y bien vestida se apresura por una avenida de "la ciudad de la luz", pues al parecer debe llegar a tiempo a un "encuentro en el Sena". Ella es  "La dame de La Seine", Anette y lleva su equipaje cargado de ilusiones y quizá de la leyenda de un fascinante destino, de su cuento.. Aquella dama escapaba de un pasado desafortunado y convulso, y ahora solo mira la esperanza que tiene delante.

"Les Rues de París", de Stefano Corradi, de su álbum del mismo título y en colaboración con Gianpietro Marazz y Luca Garlaschell. La música "acordeonada" en una clave muy parisien, describe esa correría de Anette por las calles de Paría, ansiosa por llegar a su encuentro en El Sena.

"Les rues de Paris", de Nicolas Godin y su álbum "Au Service de la France". Y ese presuroso recorrido por las calles parisinas, en su loca agitación, Anette parece que ha encontrado a quien buscaba. O quizá ha sido un espejismo..

A la izquierda, fantasía pictórica de Sophie, en un momento
de inspiración, con su café y su lectura, y con su amigo Luc.
A la derecha, en sus visitas al café "Les Deux Magots".

sábado, 18 de noviembre de 2023

LA MÚSICA CLÁSICA. EL BARROCO. Sus inicios y transición al Clasicismo.

“Si algo nos acerca a la posibilidad de los trascendente, eso sería la música y quizá la poesía. Como forma de expresar el predicamento trágico de la vida, solo la poesía puede compararse con la música. (…/…). En un mundo sin Dios, como aquel al que pertenecen la mayoría de las mentas desarrolladas de hoy, la lectura de poesía y la escucha de la gran música es lo que permite el acercamiento a lo absoluto, es aquello que puede llenar el vacío dejado por la ausencia de Dios. Son estas experiencias las que nos permiten entrever, atisbar la plenitud. (Héctor VasconcelosI.

Orquesta de Cámara de la Scala de milán, interpretando
el Adagio del "Concerto para clarinete" de Marcllo.

Todas las filosofías, las ciencias, tratan de explicar lo inexplicable. Y sin embargo, prosigue Vasconcelos, cuando se escucha el "2º movimiento para clarinete" de Mozart, o la "Standcher no. 4" de Schubert, o el "Liebestráume no. 3" de Liszt, o los "Preludios 4 y 7" de Chopin, uno tiene la extraña sensación de que no queda nada por explicar. Se ha alcanzado la plenitud de la comprensión, así sea solo por un instante. No resta nada por entender, porque se ha entendido todo lo que nos es dado a entender. Sólo queda eso; el movimiento lento para clarinete de Mozart. Y eso es todo. Es posible argumentar que la música supera a la poesía, en tanto que no requiere, si bien puede contener palabras, y expresa lo que las palabras no alcanzan a expresar, trasciende el lenguaje y los conceptos.

"El ornamento multinstrumental, el bajo continuo, su compleja paleta de sonidos, así como su polifonía, además de la evolución del contrapunto, todo ello hacen del Barroco un género musical rico en matices sonoros y de movimientos, cuya combinación desemboca en un Preclasicismo caracterizado por la evolución de las armonías y modulaciones, aunque no exento aún de la pureza musical propia del florecimiento generacional del siglo XVII.". (Rusty Andecor)

Retrato de Arcangello Corelli

Entre los períodos históricos del clasicismo musical (la llamada "Música Culta"), y dentro del período Pre-Clásico, en lo que llamaremos la "Era del Barroco" del siglo XVII, cabe destacar a Arcangelo Corelli, quizá el compositor que más influyó en sus contemporáneos, (1653 - 1713).

Corelli fue un violinista y compositor italiano que se distinguió como un maestro del Barroco que predijo la llegada de la era clásica, contribuyendo con su obra a la constitución de la orquesta de cuerda moderna y la adopción del sistema tonal frente al modal.

La obra más importante de Corelli se localiza ya a finales del XVII con sus 12 sonatas para violin, violincello y clave, y el Concerto grosso en re mayor, op. 6 N.4. El grupo de cámara que aparece en el vídeo interpreta el Allegro de dicho concerto. De la Sonat, rea  op.5 no. 3, se reproduce el adagio.

Retrato de Doménico Scarlatti (1740)
En los inicios del S.XVIiI la música barroca adquirió un auge innovador con la introducción de un instrumento ya empleado en ocasiones anteriores. Se trataba del clavecín o clavicémbalo, un teclado con cuerda pulsada. Éste fue el precursor del piano y fue Domenico Scarlatti quién lo daría a conocer en sus sonatas.

Giuseppe Domenico Scarlatti, compositor y clavicenista italiano del periodo Barroco (Nápoles, 1685 - 1757), se convirtió a los los 16 años en el organista de la Capilla Real de las Cortes Españolas de Nápoles. Después de residir en Roma y Venecia, en donde fue acogido también como compositor y organista, se afincó en España (Sevilla), en donde compuso casi todas sus sonatas para clavicémbalo y por las que es universalmente reconocido.

Influenciado por la música folklórica española, usó la técnica de los acordes extremadamente discordantes que imitaban la guitarra y otras inflexiones tonales, algo desacostumbradas en la técnica musical europea. Sin duda, fue el innovador más original de armonía en la transición del Barroco al Preclásico, ya en el siglo XVIII, además del ser el primero en utilizar los arpegios.

De su prolífica obra musical son de destacar, aparte de Misas y Cantatas, las Sonatas y los Conciertos Grossos. Curiosa es su "Fuga del Gato", inspiradas en las notas aleatorias que tocó su gato al pasar por el teclado de su clavicémbalo
.

Así mismo, reproducimos también el Concerto no. 6 y la "Sinfonía de Concerto Grosso no. 2 para flauta y trompeta", interpretado por la Orquesta de Camara de la Universidad Nacional de Lanús, Buenos Aires. La grabación se hizo en abril de este mismo año en la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Belgrano. 

Entre finales del siglo XVII y principios del XVIII dos nobles y acaudalados venecianos contribuyeron con la aportación de sus composiciones musical a la evolución del Barroco: los hermanos Alessandro y Benedetto Marcello.

Retrato de Alessandro Marcelo

Alessandro Marcello (Venecia, 1673 - 1747, de familia noble, como su hermano Benedetto, fue un reputado filósofo, poeta, matemático y compositor de obras musicales, conocidas e interpretadas más en su época que en la actualidad, ya que él mismo solía representar sus propios conciertos en su ciudad, aunque siempre bajo el seudónimo Eterio Stinfálico.

De su obra destacan sus cantatas, arias y sonatas para violín. Sin embargo, sobre todo, su obra más conocida y la más apreciada fue el Concierto para oboey cuerda en re menor, compuesto a principios del siglo XVIII y de cuya partitura, del Adagio, suele haber dos versiones, interpretándose una mediante un movimiento más melódico que la otra. Por cierto, que él mismo interpretaba el oboe en este concierto.

Según el “Diccionario Grove de la Música", se refiere así a Alessandro Marcello: "Sus conciertos de La cetra son inusuales por sus partes de instrumento de viento solista, junto con un conocido empleo del contrapunto al estilo vivaldiano, elevando su categoría a la más reconocida dentro del concierto clásico veneciano barroco".

Contemporáneo de Antonio Vivaldi, puede apreciarse su influencia en una parte de su obra, aunque si escucháramos las sonatas de la segunda etapa, apenas encontradas, ni en disco ni en Internet, apreciaríamos la innovación que aportó en favor del Clasicismo.

Fue miembro de la Academia Pontificia de Roma “La Arcadia”, que se ocupaba de controlar y combatir los excesos del Barroco, introduciendo una nueve estética musical: el Pre-Clasicismo.

El vídeo que se acompaña representa una joya de la colección musical barroca. El "Concerto en re menor para oboe y orquesta de cuerda", en sus movimientos Allegro, Adagio y Presto, e interpretado por la Orquesta de Cámara de la Scala de Milán, y que fue representado en el Salón del Tiépolo del Palazzo Clerici en Milán.

Escena del film del Adagio del Concerto re menor
La excelencia del Adagio del Concerto en re menor de Marcello, además del poder impresionante de su mensaje musical, todo ello, en conjunto, describe el sentimiento del final de la mítica escena de la película “Anónimo Veneciano” (1970). Y lo hace, a través del intenso drama de la pareja protagonista del film, de la propia melancolía que siente el personaje de él, ante la presencia de la mujer que ama, y que le transmite la inspiración de su virtuosismo interpretativo, pero también de la trágica desesperación que expresa el personaje de ella, al tener que alejarse de él para siempre. Precisamente, fue la pianista Shani Diluka quien dijo: "Como la música, la melancolía es parte de mi inspiración".

Retrato de Benedetto Marcello
Benedetto Marcelo. (Venecia, 1686 - 1739). Hermano menor de Alessandro, fue un destacado abogado y magistrado, además de escritor y compositor barroco. Miembro del Consejo de Los Cuarenta de Venecia, fue un respetable y prestigioso ciudadano de Venecia. Contemporáneo de Antonio Vivaldi, al igual que su hermano Alessandro, su música tiene un aire vivaldiano

En la obra de Benedetto Marcello se incluye música sacra, oratorios, cantatas y sonatas, además de conciertos y sinfonías, destacando la Sonata para flauta depico y continuó en fa mayor y la Sonata no.1 en fa mayor para cello. La primera, atribuida a Benedetto, bien podría ser de Marcello.

En 1994, la revista “Grove” le cita: "La música de Marcello se caracteriza por la imaginación y una técnica sutil que incluye al mismo tiempo contrapunto y desarrolladas características galantes".

Finalmente, en cuanto a la atribución de las obras a uno o a otro de los hermanos Marcello, se tienen dudas sobre la autoría de algunas sonatas que se atribuyen a Benedetto, cuando, a juzgar por el estilo más preclásico, parece que deberían pertenecer a Alessandro. Un tema que precisamente lo ha motivado el hecho de que éste, el hermano mayor, firmara parte de su obra bajo seudónimo.

Ya en la transición del Barroco a la era del Clasicismo, dos violinistas y compositores italianos se destacaron a finales del siglo XVII y principios del XVIII, consolidando con su obra un estilo de música que marcaría el llamado "pre-clásico".

Retrato de Giuseppe Torelli

El primero, Giuseppe Torelli, natural de Venecia, (1658 1709), que a los 26 años ya se convirtió en violinista de la Filarmónica de Bolonia, en donde terminó como maestro de música, se distinguiría por su contribución al desarrollo del “concerto grosso” y la música para instrumentos de arco y trompeta.

Torelli aplicó la forma de tres movimientos (allegro, adagio, allegro) ya utilizada por Alessandro Scarlatti en los conciertos instrumentales. Además, como ya se ha dicho, fue uno de los principales impulsores del concerto grosso, cuya invención suele atribuirse a su contemporáneo Corelli (1653 - 1713).

De su prolífica obra, además de los conciertos para violín y orquesta, así como los conciertos para trompeta y orquesta, destacan un Concierto de cámara para 2 violines y bajo op.8 no 5, el Concerti Grossi Op. 8 no 3, Vivace, las sonatas para violín y bajo continuo y la Sinfonía op. 3., de una grabación el 25.12.2021 en la Sala de Conciertos Mozart de Viena..

Retrato de Tomaso Albinoni

El segundo, Tomaso Albinoni, nacido en Venecia (1671 1751), se distinguió por sus más de 50 composiciones de ópera y por la influencia que tuvo su música instrumental en Johann Sebastián Bach, quien admiró tanto su obra que  algunas de sus fugas las compuso basándose en sus temas y sus bajos. No obstante, su celebridad se debe sobre todo al “Adagioen sol menor”, composición que se le atribuye, al parecer equivocadamente, ya que, y según las últimas investigaciones, fue Remo Giazotto uno, musicólogo y crítico musical italiano, conocido por su clasificación y catalogación precisamente de las obras de Albinoni, así como por ser autor de su biografía y de la de Antonio Vivaldi, fruto de sus investigaciones, al encontrar el fragmento de un manuscrito del propio Albinoni, se dedicó a trabajar en la partitura hasta conseguir componer íntegra la obra.   

Fue en la Biblioteca Estatal de Dresde, poco después de la Segunda Guerra Mundial, tras el bombardeó que destruyó parte de los archivos,  donde Giazzoto descubrió los restos de la obra musical de Albinoni, trabajando después en su clasificación. Lo cierto es que con los arreglos que hizo en la partitura, puede decirse que es una obra enteramente original de Giazotto. 

Y es que, según Eleanor Selfridge-Field y Michael Talbot, consultado el “Grove Music Online”, "el fragmento supuestamente encontrado disponía solo del pentagrama del bajo y de seis compases de la melodía". Así, se supone que era el movimiento lento de una sonata a trío. Lo cierto es que con ese único material, Giazotto compondría el famoso “Adagio” en 1945, que se publicaría por primera vez en 1958.

De Giazotto, hay que decir que, además de crítico y editor musical desde 1932 y 1949 de la revista musical “Nuova”, fue profesor de Historia de la Música en la Universidad de Florencia (1957-1969), siendo nombrado en 1962 miembro de la Academia Nacional de Santa Cecilia. En 1966 se convirtió en el director de programas internacionales de la Unión Europea de Radiodifusión y Presidente del Comité de la RAI, después de varios años de ejercer como director y editor de programas de música de cámara también de la RAI. Toda una autoridad musical como para dudar de su obra dedicada tanto a Albinoni como a mismo Vivaldi.

Por lo demás, Tomaso Alibinoni era hijo de un acaudalado comerciante cuya cómoda posición le permitió proporcionarle una buena formación musical, que compatibilizó con el negocio familiar, llegando a convertirse en un consumado violinista, aunque rechazó la idea de trabajar como músico de la corte para convertirse en un artista independiente, pero bajo la protección del mecenazgo de un influyente cardenal amante del arte y la música.

Otra versión del Adagio en Sol menos, de Remo Giazzoto es la que reproduce el vídeo de este anterior enlace.

Los barrocos franceses:  

Couperin, Marchand, Rameau y Lully
Francois  Couperin,. (Paría, 1668-1733)., compositor, organista y clavecenista. Su obra e influedncia ayudó a consolidar y difundir el estilo barroco en Francia, contribuyendo al desarrollo de la música para el teclado, la opera y la música de cámara. Se destacó tanto por su virtuosismo, como por su refinamiento y elegancia, revolucionando la música para clavecín. Destacan sus "Piéces para clavecín"
Louis Marchand. (Borgoña, 1669-1732. Destacado organista y compositor, funa figura clave de la música religiosa y de cámara. Su habilidad técnica en los teclados y su virtuosismo expresivo y emocional le convirtió en un refinado intérprete. Destacan sus "Piezas para órgano"
Jean-Philippe Rameau. (Dijon,1683-1764).  Destacó por su influencia en la ópera y en la teoría musical, por la riqueza armónica y la complejidad de su estructura. Innovó el uso de los acordes y la armonía funcional. Obras notables: "Suite in G Major" y "Concert La Cupis-II"
Jean-Baptiste Lully. (1632-1687). Creador de la Ópera francesa y el ballet cortesano. Su influencia en la música barroca radica en la capacidad para combinar la danza y la música teatral., transformando la ópera en una forma de arte cortesana.. Su estilo se caracteriza por el uso de una orquestación refinada y una clara estructuración del ritmo.. Destaca "Suite - Obertura", "Suite D´Armide" y "Opera Scene".

Próximos capítulos:

   
Los barrocos ingleses y alemanes:
   
Pachellel, Purcell y Telemann
Henry Purcell. Su obra fusionó la música inglesa con influencia del barroco de Italia y Francia. Conocido por su capacidad para combinar la dramaticidad y la expresión emocional. Contribuyó en la música religiosa y de cámara. Destacan en  su obra: "Abdelazer Suite" y "Rodeau" y "Suite from Dido and Eneas"
       
Johann Pachelbel, (Núremberg,1653-1706). Compositor y organista, que refleja un estilo meló y armónico, característico del Barroco tardío. Su ”Canon” ha trascendido  ha trascendido  ha trascendido  ha trascendido  ha trascendido su época hasta convertirse en un icono de la música Barroca..Destacan:"Canon en Re mayor" de RTV y "Praeludiedm in D minor".
   
Georg PhilippTelemann. (Magdeburgo,1681-1767). Uno de los compositores más prolíficos y versátiles.del Barroco, destacando su habilidad para fusionar estilos musicales de disversas tradiciones europeas. Abarcó la ópera, el concierto y la música de cámara. Fue clave en la evolución del estilo galante y en la transición  hacia el Clasicismo, dejando una gran influencia en la música instrumental. Destacan: "Ouverture-Suite for trumpet, strings and basso continuo in D major" y "Concert in G Major forViola, Strings y Bajjo continuo".

El esplendor del Barroco:  Tartini, Vivaldi, Bachi y Handel. 

GiuseppenTartini y Antonio Vivaldi
Giuseppe Tartini
(Istria, Venecia, 1692-1770). Fue un compositor y violinista italiano, clave en el Barroco tardío, conocido por su habilidad técnica y su contribución al repertorio violinístico. Su obra más famosa, *"El Trino del Diablo"*, es un ejemplo de su maestría en la creación de efectos sonoros innovadores. Tartini influyó profundamente en la técnica del violín, mejorando la interpretación y la expresión del instrumento, y sus composiciones ayuda ron a establecer una base para el desarrollo del *violín moderno* en el Clasicismo. Compuso alrededor de 150 conciertos 100 sonatas para violín y el "Concertino para piano y clarinete.
  
Antonio Vivaldi. (Venecia, 1678-1741). Fue un compositor y violinista italiano clave del Barroco y la pura esencia del genero musical, cuando nos referimos a sus composiciones más difundidas y conocidas. Su obra dejó un legado perdurable en el tiempo, especialmente en la música instrumental.
   
Su estilo se caracteriza por su "dinamismo", "ritmo contagioso" y "virtuosismo instrumental". Vivaldi influyó profundamente en el desarrollo del “concierto barroco" y en la técnica del violín, siendo un referente fundamental para la música de cámara y orquestal de la época. Como fue fundamental en el desarrollo de la música instrumental de Johann Sebastián Bach . 
       
Conocido especialmente por su obra "Las Cuatro Estaciones" (con Anne-Sophie Mutter), un conjunto de conciertos para violín que revolucionaron la música de su época, no podemos prescindir entre sus más aclamadas obras conciertos, como conciertos grosos. Es el caso de "Concerto grosso for 4 violisns". En total, Vivaldi compuso unas 700 obras, entre instrumentales y óperas.
  
Johann Sebastian Bach y George Friedric Handel
Johan 
Sebastian Bach.
 (Sajonia,1685-1750). Fue uno de los compositores más importantes del Barroco, conocido por su maestría en el *contrapunto* y su capacidad para fusionar complejidad técnica con profunda emoción. Su música abarca todos los géneros barrocos y dejó una huella perdurable, especialmente en la *música sacra* y la *música para teclado*. Bach influyó profundamente en la evolución de la música occidental, con obras como la *Pasión según San Mateo" (Kark Richter) y los "Conciertos de Brandeburgo", que continúan siendo fundamentales para la música clásica y moderna. Y quizá, la pieza más universal y eterna, la "Cello Suite n.1 in G major".  El músico compuso 1.080 obras, entre instrumentales, vocales y canónicas.
  
George Frideric Handel. (Brandeurgo, 1685-1759) fue un compositor clave del Barroco, conocido por sus *oratorios*, como el famoso "El Mesías" (Orquesta Filarmónica de Londres), que transformaron la música sacra. Su capacidad para fusionar el estilo italiano, alemán y británico le permitió crear obras de gran *drama emocional* y *majestuosidad*, especialmente en la música coral y orquestal. Handel tuvo un impacto duradero en la música barroca, consolidando la tradición del *oratorio* y la *música instrumental* en Inglaterra y Europa. Una de sus piezas inmortales: "Sarabande in G minor". También se destaca el "Concerto Grosso en Si bemol". Se le atribuyen la totalidad de 612 obras, aparte de otras 25, dudosas o que están perdidas.e
    
Representaciones barrocas de la orquesta l Musici Venezieni
Se ha dicho que el año 1750 marca el final del período Barroco de la música, debido a la muerte de Johann Sebastian Bach. Aunque y según mi opinión, teniendo en cuenta que Telemann falleció en 1867, Handel en 1759 y Tartini en 1770, siendo evidente que siguieron componiendo hasta su fallecimiento, la música barroca siguió viva hasta finales del siglo XVIII, toda vez que discípulos de uno y otros mantuvieron el género con la composición de algunas de sus obras. Es más, según mi opinión, en la música barroca no se produjo una decadencia manifiesta, ni en su música, ni en su esquema interpretativo; más bien el Barroco evolucionó hacia un pre-clasicimos que representaron compositores, tales como Gluck, Haydn, Salieri, o incluso Mozart
   
Terminado el 23 de febrero de 2025
Ángel González "Rusty Andecor"